Título: El lobo que come heladoPrograma: Vocaloid
Pareja: Kaito x Len
Género: Romance, fluffy
Advertencias: ¿Shota?
Autor: Ethan Guerra
Palabras: 330
Tipo: Drabble
Beta: Ziqu
Resumen:
Su piel me provocaba, sus ojos me hipnotizaban, sus labios me tentaban con una pequeña sonrisa y su voz, tan dulce y melodiosa, me invitaba a algo más que comer un helado.
Disclaimer:
Vocaloid pertenece a Yamaha Corporation y estos dos, Kaito y Len, son parte de Crypton Future Media. No hay ningún pago o ganancia generada en esto, solo entretener al lector.
Notas Autor:
Amo el shota, me encanta y más si es sobre Kaito y Len. ¡Len es tan violable en su primera versión! Aunque la más reciente aparece como un adolescente tan encantador~, de igual forma siempre será el amor de Kaito nii-san. ¡Espero que disfruten este pequeño drabble!
-x-
El lobo que come helado
por Ethan Guerra
Era increíble ver cómo con un sutil
movimiento hacía vibrar a todas mis células. Sólo una sonrisa suya logró
cautivarme hasta lo más profundo de mi alma; todo mi cuerpo se estremeció y una
gran corriente eléctrica recorrió mi espalda. Lo sentí tan fuerte que casi creí
que había alguien recorriendo mi espalda con sus dedos. Esos ojos verdes me
envolvieron por completo y me hundí en el abismo que creaban con su reflejo;
supe entonces que al haber sido captado por esos orbes tan profundos, ya no
podría escapar ni esconderme de ellos.
Sus cabellos como hilos dorados se
mecían al compás del viento, creando una danza bellamente improvisada, jugando
entre sí, enredándose unos con otros. Pero al parecer le habían causado
disgusto pues una pequeña mano los removió hacia atrás; y ahí fue cuando noté
su piel. Oh, esa suave y tersa piel a mis ojos, tan delicada y llamativa, de
color pálido entre durazno y naranja. Quise tocarla, deseé hacerlo con tantas
ganas que él lo notó. El sonrojo cubrió todo mi rostro y la vergüenza se
apoderó de mí momentáneamente.
Entonces, una vez más y sin que lo
esperara, su sonrisa apareció. Tan sólo eso bastó para que mi vergüenza se
fuera y de nuevo las ganas de tocarlo se hicieran presente.
Dubitativo me acerqué y le extendí el
helado que llevaba en mi diestra mientras me sentaba a su lado, él lo aceptó
gustoso y lo tomó con ambas manos, rozando la mía intencionadamente. Él lo
sabía. Sabía que me moría por tocarlo y por eso me provocaba aún más.
Le rodeé con mi mano libre, porque en
la otra tenía el helado que era para mí, y lo acerqué a mi pecho. Mi boca
rápidamente buscó su oreja y al instante le susurré:
"Si provocas al lobo, él te
comerá."
Una risita escapó de sus labios y
comió un poco de helado, volteó a verme y me contestó:
"No estaría nada mal, Kaito
nii-san."
~Finem~


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