martes, 10 de abril de 2012

Hábitos incorregibles



Título: Hábitos Incorregibles
Serie: Durarara!!
Pareja: Shizuo x Izaya
Género: Romance
Advertencias: Ninguna
Autor: Ethan Guerrta
Palabras: 435
Tipo: Drabble
Beta: Ziqu

Resumen:
Un estudiante de preparatoria era perseguido por otro, pero extrañamente se veía sumamente feliz por ello. Su camino terminó al final de un callejón donde recibió algo más que una paliza.

Disclaimer:
Los personajes no me pertenecen, son de Ryohgo Narita; no hay lucro en esta historia, solo entretener al lector.

Notas Autor:
¿Qué puedo decir? Después de leer tantos doujinshis de estos decidí animarme a escribir un fanfic, y he aquí el resultado. Espero que les guste, está narrado por una tercera persona, puediendo ser cualquiera.

-x-

Hábitos Incorregibles
por Ethan Guerra
 
La escena frente a mis ojos logró dejarme paralizado momentáneamente. Un rubio, extrañamente familiar, se acercó a un joven azabache con claras intenciones de asestarle un golpe; fue entonces que recordé dónde lo había visto anteriormente y me alarmé por ello. 


Hará algunos años atrás, en ese mismo barrio que hoy transitaba, un estudiante de preparatoria corría como si su vida dependiera de ello y es que siendo perseguido por alguien como aquél que le perseguía cualquiera haría lo mismo. Extrañamente "la presa" se veía feliz y disfrutaba el momento, lo tenía claramente plasmado en todo su rostro sonriente. El otro joven, también un estudiante al parecer, llevaba consigo un poste de señalamiento y lo sujetaba tan fácilmente que imaginé tendría mucha fuerza; en su rostro se notaba la furia y su voz gritaba el que, a mi parecer, era el nombre del moreno al que perseguía.


Por azares del destino, o mala suerte, me escondí en un callejón pues no quería salir herido ya que ambos se dirigían hacia donde me encontraba. Así pues, fue que entendí que el destino quería que yo presenciara lo que a continuación mis ojos serían los únicos espectadores del lugar.


El individuo de cabello negro, denominado la presa, quedó acorralado al final del callejón. El rubio dejó caer el señalamiento y se acercó pausadamente hacia él, alzó ambas manos y lo primero que pensé fue que lo estrangularía, pero cuál va siendo mi sorpresa al observar cómo lo abrazó posesivamente y le plantó un beso en la boca. Rápidamente comenzaron a toquetearse y creí conveniente alejarme de ahí. Salí de mi lugar detrás de unas cajas de cartón lo más cautelosamente y suspiré aliviado al estar fuera de ahí, pero de nuevo el destino traicionero y morboso me hizo escuchar, sin querer, un fuerte gemido de placer que me erizó por completo la piel. ¿La razón de ello? No quise saber el porqué así que me retiré.


Hoy, casi cuatro años después, estaba presenciando casi la misma escena. El rubio se acercó al moreno con la clara intención de golpearlo, pero cuando el azabache cerró los ojos fuertemente el otro bajó sus brazos y, de manera tierna, lo besó en los labios. Agradecí que después de eso ellos siguieran su camino por el parque en el que nos encontrábamos, y a lo lejos noté como el moreno le tomaba la mano al otro. Ambos sonrieron y se perdieron entre las calles de Ikebukuro ante la creciente noche. Seguí mi propio camino y sonreí también ante el comentario de uno de ellos que alcancé a escuchar.


"Shizu-chan, me asustaste."

~Finem~

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